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- Pueblos de Cantabria -
Desde Pechón, lugar de pintoresco paisaje de alto valor natural, ecológico y geológico, y magníficas playas, atravesar Unquera (la de las corbatas), bajar hasta Potes, cuyos barrios del casco antiguo conservan gran sabor popular. A 2 km se encuentra el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, famoso por conservar los "Comentarios del Apocalipsis" del monje Beato de Liébana (s. VIII), obra cumbre del miniaturismo medieval. Se puede continuar a Fuentedé y subir a su famoso teleférico, para, en vertiginosa ascensión, contemplar la Cordillera Cantábrica desde casi 2000 m de altitud.
El Pa rque Nacional de los Picos de Europa engloba el sector más agreste de la Cordillera Cantábrica. Carmona es uno de los núcleos rurales mejor conservados de Cantabria, resaltando su caserío de piedra con tejados a dos aguas de teja roja.
Y desde Pechón de nuevo, podemos visitar villas monumentales como San Vicente de la Barquera, con una ría plena de colorido que le prestan botes y barcas de pesca, casco viejo con iglesia, castillo y restos de muralla. En Comillas, el marqués del mismo nombre, a fines del s. XIX, hizo construir un palacio neogótico, junto con una capilla-panteón también neogótico, y cercano al "Capricho" modernista gaudiano. La Universidad Pontificia, edificio neogótico con influencias mudéjares es el otro gran monumento de Comillas.
Santillana de Mar cuenta con buen número de casonas y palacios con blasones, y una colegiata, principal exponente del románico cántabro. Suances es una localidad turística de playa.
La aldea de Bárcena Mayor, a la que se llega desde Torrelavega, atravesando Cabezó n de la Sal, es ejemplo de conservación del mundo rural cántabro, pudiendo pasear sin coches por sus calles empedradas, flanqueadas por fachadas, solanas y escudos.
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno posee un paisaje característico de tipo kárstico y de aspecto rojizo, producto de la intensa actividad minera desde época romana. En condiciones de semilibertad podemos ver osos, elefantes, hipopótamos, monos, tigres...
Laredo es otra localidad de turismo playero. No obstante, tiene un casco antiguo declarado conjunto histórico-artístico, su primitivo núcleo poblacional, un entramado de callejas (las siete calles, objeto de un ataque normando en el s. IX).
Castro Urdiales representa el encanto de un pueblo pesquero con un patrimonio monumental formado por la iglesia gótica de Santa María y el castillo-faro anexo.
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