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EL HOMBRE DE PIÑAR
En la localidad granadina de Piñar se han descubierto multitud de restos paleontológicos y arqueológicos, sobre todo en la Cueva de la Ventanas.
Conecta dos grandes depresiones ocupadas por homínidos desde el Paleolítico Inferior.
Aunque aún no se han detectado restos correspondientes al Paleoltico Inferior, no se descarta su existencia, todavía sin testimoniar. No en vano, en la cercana
altiplanicie de Guadix-Baza-Huescar, se han desenterrado
los restos de talla lítica más antiguos de Europa, en Fuente Nueva III (Orce, Granada) con una antigüedad aproximada de 1.200.000 años. En la también próxima vega granadina, se han localizado toscos bifaces, del Paleolítico Inferior (período achelense) con una antigüedad superior a los 300.000 años.
Del Musteriense (Paleolítico Medio), período dominado por el homínido conocido como Hombre de Neandhertal (Homo sapiens neanderthalensis), cerca a Piñar, la cueva de Carigüela, presenta importante yacimientos arqueológicos:
piezas líticas de sílex, sobre todo raederas y puntas musterienses, y gran cantidad de restos óseos de animal, entre los que destacan por su abundancia los huesos de caballo. El hallazgo más importante de esta cueva es
un frontal de cráneo de niño neanderthal. La datación por técnicas de termoluminiscencia de restos líticos de los niveles más recientes, han dado como resultado una fecha comprendida entre 48.000 y 28.000 años B.P. (antes del presente), lo que señala que ese asentamiento fue uno de los últimos lugares de ocupación de los neanderthales antes de desaparecer en el área euroasiática.
Los hallazgos de la Cueva de las Ventanas, ya en el municipio de Piñar, representa la presencia del hombre de Crom agnon (Homo sapiens sapiens) y del Paleolítico Superior en esta región granadina. En esta cueva, un importante conjunto lítico adscrito al Solutrense Medio, se ha fechado entre los 23.000 y 17.000 años B.P. En esta cueva nuestros ancestros hallaron las condiciones idóneas de cobijo cuando arreciaban las condiciones meteorológicas. Era pues, un enclave de ocupación estacional desde el que controlaban territorios de caza más extensos. En esta cueva, al contrario que en la de la Carigüela, no aparecen restos adscritos al Hombre de Neanderthal.
El Neolítico es un período de la Prehistoria muy bien representado en su cultura material, tanto en la Cueva de la Carigüela como en la Cueva de las Ventanas. El Neolítico más temprano está documentado por la abundante
cantidad de cerámica cardial (impresa a base de conchas, del género Cardium).Ambas cuevas fueron ocupadas simultáneamente y desde el inicio del Neolítico.
La Cueva de las Ventanas, fue utilizada como lugar funerario, en el que se depositaban a los difuntos sobre el suelo del interior de la cueva, pero además también fue usada como lugar de residencia.
Durante el Calcolítico, ambas cuevas fueron sede de oscuros ritos funerarios, y su función como habitación parece desaparecer. De este período prehistórico reciente se han atestiguado pinturas rupestres en Cueva Meye, cercana a la Cueva de las Ventanas.
En la Edad del Bronce, ambas cuevas continuaron siendo lugar idóneo para los ritos funerarios de moda en la época. Hemos visto, como con la paulatina sedentarización de los grupos humanos de la región, las Cuevas de la Ventana y de la Carigüela, mutan su rol de lugar de habitación temporal en cementerio permanente.
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