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"ME EDUCO CON EL PAPUS...
...no con el ABC" cantaba Rosendo Mercado, componente de Leño, grupo madrileño de rock suburbial, en una época turbulenta, pero al mismo tiempo apasionante, que fue la Transición de la dictadura a la democracia.
La temática de esta revista no se inscribió en el humorismo sino en la sátira más cruel, caústica y desvergonzada. Se publicó entre 1973 y 1987.
Nacido en los años del tardofranquismo, cuando otras revistas iniciaban una lenta decadencia (como La Codorniz o Hermano Lobo), esta publicación irrumpió en la sociedad española como un huracán de aire fresco.
El Papus ofrecía cada semana un tema principal que tenía que ver con las circunstancias sociopolíticas del momento. Su sección estrella era "La Papunovela", un fotocollage a todo color sobre el tema de la semana. Poco a poco se fue imponiendo la parte gráfica, con páginas completas, caricaturas y cómics, reduciendo a un segundo término la importancia de los textos.
Otras secciones fijas fueron: "God Save the Queen" compuesta de tres partes: una opinión, una frase, una polémica; "Mundo fino y estrecho", chismorreos y burlas sobre el mundo de los famosos; "Tres rombos", breves sobre la TV., auténtico "doberman" de la publicación.
A partir de 1979 El Papus aumentó su virulencia, atacando los aspectos más esperpénticos de la vida española con nuevas secciones de gran impacto como "Telekoñas", "Carta abierta.", "Susexos" y "De fuentes mal informadas". Una sección muy, muy comprometida e impactante fue "Dirección general de cultura papuslar".
Si bien la calidad estética era inferior a la de los principales semanarios de humor "rivales", se diferenció de éstos en la furia de sus ataques contra las que consideraba lacras sociales de su tiempo: el puritanismo, la represión, la religión, la policía. Nadie había ido tan lejos (ni llegaría después, ni siquiera El Jueves) en la contestación a los valores establecidos con un humor tan negro, salvaje, tenebrista, nihilista y ácrata.
Desde las anquilosadas estructuras estatales se respondió con algunos momentos de verdadera represión: secuestro de un número, una primera suspensión por cuatro meses (5 de julio a 25 de octubre de 1975) y una segunda suspensión por otros cuatro meses (27 de marzo a 24 de julio de 1976). Pero eran los últimos coletazos del franquismo.
Un atentado terrorista, presuntamente organizado por la organización argentina de extrema d erecha Triple A, con paquete-bomba el 20 de septiembre de 1977 causó la muerte del conserje de la redacción, Juan Peñalver y provocó heridas a otras diecisiete personas.
Las primeras investigaciones hicieron recaer las sospechas en elementos de una ideología evidentemente contraria a la seguida por la revista El Papus y al director de la misma, señor Echarri, máxime teniendo en cuenta los anónimos que ésta había venido recibiendo, al igual que otras publicaciones y personalidades diversas de esta ciudad, anónimos que suelen estar firmados por Triple A, ATE, Comando Adolfo Hitler y otros nombres y siglas diversas.
Carlos Giménez, Ivá, Fer, Jordi Amorós y Gin figuran en la extensa nómina de dibujantes que dieron a El Papus su característica mirada satírica, ácida y descarnada.
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