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LA CAIDA DE LOS CEAUSESCU
Y es que cuanto más alto se sube, más dura es la caída, dice el saber popular.
Ante la actitud megalómana e inmovilista del régimen comunista rumano, en diciembre de 1989 la respuesta popular terminó por aparecer y el dictador se vio obligado a huir. La
rebelión fue dirigida por miembros del aparato comunista y apoyada en gran parte por el ejército.
El 22 de diciembre cayó el régimen comunista de Nicolae Ceausescu en Rumanía, en lo que supuso la última y más sangrienta revolución de la Europa del Este, que dejó 1.104 muertos y 3.321 heridos.
La hu ida de Nicolae y de Elena Ceausescu en un helicóptero desde el tejado de la sede del Comité Central del Partido Comunista, el 22 de diciembre de 1989, marcó el fin del régimen, que había ordenado reprimir brutalmente las manifestaciones anticomunistas entre el 17 y el 21 de diciembre, en Timisoara y Bucarest fundamentalmente.
Entre el 22 de diciembre, cuando el dictador fue detenido, y el 25 de diciembre, día en el que Ceausescu fue ejecutado junto con su esposa, murieron casi todas las víctimas de la revuelta popular de Rumanía, concretamente, 944 personas.
El ex presidente de Rumanía, Nicolae Ceausescu, de 71 años, y su esposa y mano de recha, Elena, de 70, fueron ejecutados el 25 de diciembre de 1989, después de un juicio sumarísimo ante un tribunal militar. Nicolae Ceausescu y su mujer gobernaron el país durante 24 años con mano de hierro, con un culto a la personalidad de ambos insólito en Europa y una represión de monstruosas proporciones.
Ceausescu y su mujer, Elena, vicepresidenta del Gobierno y presidenta de la Comisión de Control del partido, fueron fusilados tras una sentencia condenatoria por delitos de genocidio, demolición del Estado y acciones armadas contra el Estado y el pueblo, destrucción de bienes materiales y espirituales, destrucción de la economía nacional y evasión de mil millones de dólares hacia bancos extranjeros.
La ejecución del matrimomo Ceausescu, los dos seres más odiados por rumanos, se produjo ocho días después de conocerse los primeros datos sobre la salvaje represión ejercida por las fuerzas especiales y de la policía secreta del régimen (Securitate) en algunas regiones del país.
La ejecución de la hasta ahora intocable pareja fue anunciada por el Frente de Salvación Nacional (Gobierno provisional que tomó momentáneamente las riendas del Estado).
La televisión también mostró prácticamente en su integridad, el juicio a que fueron sometidos los Ceausescu ante un tribunal donde, ante los requerimientos del fiscal, se limitaron a negar los cargos, a no reconocer la legitimidad del juicio y a afirmar que nunca Rumania había estado tan bien como bajo su gobierno.
Documentos TV ofreció en exclusiva para España las crueles imágenes de la ejecución del dictador rumano y su esposa.
En la transmisión televisiva, el interrogatorio dio paso, sin transición alguna, a la toma de un paredón ensangrentado y, a los pies de éste, los cadáveres de Nicolae y Elena Ceausescu después de la ejecución, el primero con los ojos muy abiertos. En el día de navidad de 1989 terminaba la última y más violenta revolución contra los regímenes comunistas que tuvieron lugar en Europa.
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