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ACHILLE OCCHETTO REFUNDA EL PCI
Achille Occhetto fue el primer secretario general del Partido Democrático de la Izquierda (PDS) y el último del Partido Comunista Italiano (PCI).
Forjado en la más ortodoxa cultura comunista, consumó en febrero de 1991 la mayor apuesta política de su vida, procediendo a la disolución y «reconversión» del poderoso PCI. Un cambio de imagen hacia la socialdemocracia que muchos italianos, especialmente los progresistas moderados y católicos, nunca se llegaron a creer.
El 21 de junio de 1988 fue elegido como secretario general del PCI, y confirmado en el Congreso de Roma en 1989. Aquel fue el año de la caída del Muro de Berlín como primera señal del inminente derrumbe comunista, acontecimiento que produce su gran «trasformación política» y le convence, casi de la noche a la mañana, de que el comunismo es una ideología acabada. En marzo de 1990, el Congreso de Bolonia aprueba la nueva línea del secretario general, un salto al carro de la socialdemocracia.
La disolución del PCI provocó la airada escisión de los leninistas, que fundaron a su vez el partido Refundación Comunista (RF), última muestra del comunismo combativo, beligerante y obrero italiano. Cuando el 3 de febrero de 1991 fue izada en la sede romana la nueva bandera del PDS, se enterraban 70 años de historia del que fue el más poderoso PC de Occidente.
La primera batalla electoral del PDS guiado por Occhetto resulta un naufragio de votos. Pasan del 26,6% obtenido por el PCI al 16,1% de sus herederos del PDS. A la derrota electoral se suma el comienzo del proceso «tangentópoli», que arrastrará al partido y a sus máximos dirigentes, incluido el propio Occhetto, en la corriente sucia de la corrupción.
En 1993 Occhetto, ante el éxito del partido «antisistema» Liga Norte, decide reunir a toda la izquierda bajo un mismo paraguas ideológico y crear la plataforma «progresista». Tal vez su error fue no comprender que la izquierda que estaba vendiendo al país era demasiado «dura» para los italianos, que luego votaron en masa a Sivio Berlusconi.
A pesar de todo Occhetto logró colocar a sus alcaldes en Roma, Nápoles, Venecia, Catania y Génova en las elecciones locales de 1993. En estas elecciones, Occhetto ha contado con un equipo de asesores de imagen y «márketing político» que no tiene mucho que envidiar al del Cavaliere. Antiguo dirigente de la Federación Juvenil del PCI, nadie entonces pudo imaginar entonces que consumaría la dramática disolución del partido. Y muchos de los comunistas ortodoxos jamás se lo han perdonado.
Las elecciones generales de marzo de 1994 dieron la victoria a la coalición de derechas Polo de la Libertad, formada por la Liga Norte, la Alianza Nacional (partido surgido este año de la fusión del Movimiento Soziale Italiano y el sector más derechista de la Democracia cristiana) y Forza Italia, el partido del magnate financiero y nuevo jefe del gobierno, Silvio Berlusconi.
La principal fuerza de la oposición-la coalición de los Progresistas con el PDS-tuvo que replantearse su estrategia tras los escasos resultados de las elecciones generales y europeas. Achille Occhetto dimitió como secretario ge neral del PDS en junio de 1994 y fue sustituido por Massimo d'Alema.
Una de las acusaciones que pesaron sobre Occhetto cuando dimitió fue la de poseer un alma «camaleónica». Durante la Guerra de Vietnam, Occhetto enardecía a las bases del PCI amenazando con enviar voluntarios italianos a luchar bajo las banderas rojas de Vietnam del Norte, y clamaba contra la «estúpida cultura de EEUU».
Occhetto dirigió una carta al Consejo Nacional del PDS, encargado de elegir a su sucesor, en la que afirmaba que esta elección debería representar "una solución capaz de hablar al exterior y de responder positivamente a las expectativas de una novedad visible y vigorosa".
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