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Revista de Historia Moderna
 

LOS MAPAS DE PIRI REIS


¿Cómo es posible que mapas de los siglos XVI al XVIII detallen con precisión milimétrica el continente antártico, que no fue descubierto hasta 1818? Y no sólo eso, sino, ¿cómo se explica que esos mapas se dibujen sin hielos, cuando hace 6000 años sus costas están literalmente congeladas?. Los cartógrafos los tienen así de claro: ellos copiaron sus mapas de cartas de navegación diseñadas en la oscura noche de los tiempos. Pero ¿por quién?


El propio almirante turco Piri Reis indicó que para su confección se había servido de un total de 20 mapas diferentes. De descendencia griega y cristiana y sobrino del pirata Kemal Reis. Piri Reis llegó a ser almirante de la Flota en el Mar Rojo y en el golfo Pérsico.

Fue en 1.513 cuando Piri Reis, en la ciudad de Gallípoli, comenzó a confeccionar los mapas, que en 1.517 ofreció como regalo al sultán Selim I, conquistador de Egipto, durante un viaje que este realizó por el país.

Piri Reis anotó en los márgenes de los mapas que cartografió que para la confección de sus cartas de navegación había utilizado una compilación o colección de mapas que ya existan con anterioridad.
En el mapamundi de Piri Reis se prolonga en una estrecha franja a modo de apéndice que casi enlaza con la Antártida.


La colección está compuesta por 210 mapas parciales con el título genérico de "Libro de los Mares".

Los mapas encontrados en el palacio Topkapi de Estambul llevan datadas las fechas los años 1.513 y 1.528 y fueron trazados sobre piel de gacela. Los mapas también contienen leyendas de las ilustraciones, los rios son marcados con líneas gruesas y las aguas poco profundas con puntos rojos, también hay dibujos de la fauna y habitantes de las diferentes zonas.
Al observar detenidamente los mapas de Piri Reis, se puede ver que entre América del Sur y África existe una isla de gran tamaño denominada "Antillia" (que no existe en la actualidad)


Entre los mapas realizados por Piri Reis, el fechado en 1.513 incluye Gran Bretaña, España, África Occidental, parte de Norteamérica y Sudamérica (incluido el Amazonas y el golfo de Venezuela) y la costa de la Antártida hasta una zona por debajo de África y que al estar rasgado, se sospecha que debió contener también el resto de Europa, Asia e incluso Australia.


El mapa datado en 1.528 abarca Groenlandia, la península de Labrador, Terranova, parte de Canadá y toda la costa oriental de Norteamérica llegando a Florida.

Según las anotaciones que dejó en los mapas, Piri Reis dice que confeccionó sus mapas utilizando 20 viejos planos y ocho mapamundis confeccionados en la época de Alejandro Magno (siglo VI antes de Cristo) y que en estos aparecía la totalidad del mundo habitado, de modo que unos mapas fechados en el siglo XVI nos trasladan de golpe a otros mapas todavía mucho más antíguos.


En el mapamundi de Piri Reis el extremo sudamericano de la Tierra del Fuego se prolonga en una estrecha franja a modo de apéndice que casi enlaza con la Antártida, donde vuelve a ensancharse. Milímetro a milímetro se comparó el mapa de Reis con los perfiles de tierra submarina obtenidos por los más modernos medios científicos: fotografía aérea, tomas bajo el agua con cámaras de rayo infrarrojos, sondas acústicas enviadas desde buques... Con todos estos datos en la mano, se dedujo que unos 11.000 años antes (final de la Era Glacial), existió dicho puente continental en Sudamérica y la Antártida.

Comentar también que los perfiles costeros, islas, bahías, y promontorios del continente Antártico están representados en los mapas de Piri Reis con una exactitud de perfiles excepcional, aunque desde hace miles de años estén ocultas bajo una gruesa capa de hielo.

Durante el año 1.957, también se interesó por los mapas el padre Lineham, antiguo director del observatorio astronómico de Weston y cartógrafo de la Marina Estadounidense. Su conclusión fue la misma: los mapas (especialmente la zona de la Antártida) son increíblemente precisos, llegando a ofrecer datos que a nosotros únicamente nos constan después de las expediciones antárticas que suecos, británicos y noruegos llevaron a cabo en 1.949 y 1.952.


A modo de conclusión, entre todos los investigadores que estudiaron los mapas llegaron a una conclusión asombrosa, y ésta es que los mapas de Piri Reis sólo pudieron ser confeccionados basándose en fotografías aéreas, tomadas a una extraordinaria altura, desde una especie de satélite como los utilizados en la actualidad.

Pero si eso era incluso imposible de pensar en los primeros años de nuestro siglo, cómo puede ser que fueran realizados en los tiempos de Alejandro Magno, y si fue así, con qué información se contó en el siglo IV a.C. para poder confeccionar unos mapas tan perfectos sin una tecnología solo desarrollada a finales del siglo XX.


 
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