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Revista de Historia Moderna
 

ESCLAVOS EN ZANZÍBAR

Zanzíbar comprende un par de islas alejadas a la costa oriental de África llamadas Unguja o Zanzíbar y Pemba. Un profundo canal de 37km. de ancho (en su punto más cercano) las separa del continente africano. Fue conquistada por inmigrantes persas de Shiraz y en 1698, el sultán de Omán tomó posesión. Anteriormente había estado en manos de los portugueses, como base en su ruta hacia Oriente. Probablemente, la denominación de Zanzíbar procede de la lengua persa, zangi-bar, que significa "Costa de los negros".

Zanzíbar fue un centro neurálgico de una actividad humana maldita como el tráfico de esclavos entre los Tributo a los esclavos en Zanzíbarsiglos XVII y XIX. El gobierno británico finalizó el tráfico de esclavos a fines del siglo XIX bajo el gobierno del sultán omaní Hamud ibn Mohammed, controlado por los británicos, que convirtieron la isla en protectorado.

El principal atractivo comercial de entonces era el marfil y los esclavos. Zanzíbar era el mercado de tránsito de los esclavos provenientes de "cacerías" en el contintente. Dicen que David Livingstone (el del famoso "El Doctor Livingstone, supongo"), misionero y explorador británico tuvo mucho ver en la intervención británica para acabar con tan vergonzoso comercio.

El sultán de Omán nombraba a los gobernadores desde su capital en Muscat. Omán se había convertido en una poderosa nación mercantil, exportadora principalmente de dátiles. La mano de obra utilizada en sus vastas plantaciones era proporcionada por un número ingente de esclavos, africanos negros sobre todo, ya que el Islam prohibía esclavizar a musulmanes.

Al aumentar el cultivo de los dátiles, buscó mano de obra esclava en el cercano continente africano, para explotarlos en la isla y también para lucrarse en esta execrable actividad, revendiéndoles como si fueran una mercancía más a otros sultanatos y emiratos. Hacia mediados del siglo XVIII los holandeses buscaban esclavos en Zanzíbar para sus plantaciones de las Indias Orientales.

En la década de 1770, cada año se vendían unos 3000 esclavos. En 1807 se prohibió el comercio de esclavos en todo el Imperio Británico. Por aquellas fechas, llegaban unos 8000 esclavos a Zanzíbar. Como no se vendieron todos, los que sobraban se utilizaroMercado de esclavos en Zanzíbarn para trabajar en las plantaciones de clavo, lo que originó más demanda. En 1822 se firmó el Tratado de Moresby entre Omán y Gran Bretaña para acabar con tan inhumano comercio, y en el que se declaraba ilegal la venta de esclavos a cualquier poder cristiano. El cumplimiento del acuerdo debía ser controlado por los Estados Unidos y Gran Bretaña, quienes enviaron cónsules a Zanzíbar. Pero no parece que sirviese de mucho, pues los traficantes seguían realizando su indigno negocio y lucrándose a manos llenas todavía en la década de 1860, cuando continuaban llegando al año cerca de 20000 esclavos. Aunque ilegal, la esclavitud fue mantenida sin complejos por los sultanes de Zanzíbar hasta que los británicos se hicieron con el poder de la zona continental, tras la derrota de Alemania en la Primera guerra mundial.

Los esclavos varones iban en grupos de 5-6 personas unidas entre sí por cadenas sujetas por argollas al cuello, y transportaban una pesada carga como cuernos de rinoceronte o colmillos de elefante. Las mujeres iban libres de ataduras en las manos y cuello, pero se les ponían argollas y cadenas en los pies y portaban su correspondiente carga de marfil. Los niños tenían que seguir penosamente el paso de sus madres, y si se cansaban, la mujer podía tomarlo en brazos, pero sin abMusulmanes de Zanzíbar hacia 1880andonar bajo ningún concepto su carga de marfil. Si la mujer se agotaba y caía, entonces los crueles traficantes le quitaban el niño, que era asesionado o abandonado a las fieras.

Viajeros europeos de la época escribieron en sus memorias que se podía seguir la estela de una caravana esclavista por los buitres que sobrevolaban el camino, las manadas de hienas que la seguían y el olor a los muertos. Aquellas rutas estaban marcadas por restos humanos de aquéllos que fallecieron de agotamiento, de enfermedad o asesinados por sus captores si les consideraban inservibles o inviable su venta. Cuando los esclavos llegaban a Bagamoyo, Kilwa, Mombasa o Pangani eran embarcados en faluchos hacia Zanzíbar, donde se almacenaban como ganado en las celdas de los mercaderes de esclavos, hasta la subasta. Los esclavos eran expuestos desnudos a la vista de los posibles compradores, quienes comprobaban la mercancía humana, y posteriormente, se iniciaba la puja.

En resumen, los esclavos africanos, convirtieron a Zanzíbar en un importante centro esclavista del mundo árabe, creando un sistema comercial triangular con Arabia y la India similar al sistema esclavista triangular de Europa-África-América. El sultán de Zanzíbar controlaba gran parte de la costa oriental africana y numerosas rutas comerciales africanas.

En 1873 los británicos bloquearon los puertos de la isla para impedir el tráfico. En el emplazamiento del antiguo mercado de esclavos se construyó la catedral anglicana.




 
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