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VIKINGOS EN SEVILLA
Los vikingos eran conocidos en al-Andalus como al-Urdumâniyyûn o Nordumânî , y otras yeces por Mayûs o sea idolatras o adoradores del fuego confundiéndolos con los zoroastrianos de Persia. . El 20/VIII/844 (1 de Dû l-hiyya de 119, según la cronología islámica) 54 barcos grandes y otros tantos más ligeros, desembarcaron en Lisboa y después de tres días de combates fueron rechazados por el gobernador Wahb Allah. Ibn Hazm. Derrotados y ansiosos de venganza, se dirigieron hacia el sur y se apoderaron de Cádiz.
Subieron luego (29/IX/844) - 12/ Muharram / 230) por el Guadalquivir hasta la Isla Menor o Qabtîl, como se llamaba entonces. Cuatro barcos hicieron a la mañana siguiente una inspección hasta Coria del Río, donde desembarcaron masacrando a los habitantes..
Tres días después atacaron Sevilla. El emir huyo a Carmona, y la ciudad quedó sin defensa Los barcos sevillanos fueron incendiados por los vikingos y la ciudad, ocupada. El saqueo duró siete, días. Todos fueron hechos esclavos, incluso los ancianos y los inválidos. Se llevaron a sus víctimas a Qabtîl y volvieron a Sevilla, pero ya encontraron la ciudad desierta. Unos pocos ancianos, que se habían reunido en una mezquita, fueron asesinados. Desde entonces, esa mezquita se llamó de los Mártires . Como el río no es navegable más allá de Sevilla, utilizaron caballos encontrados en Qabtîl para mandar jinetes hacia el norte y el oeste de la ciudad.
'Abd al-Rahmân II movilizó entonces el interior y las Marcas, y envió la caballería al mando de 'Abd Allah Ibn al- Kulayb, 'Abd al-Wâhid al-Iskandaranî y Muhammad ibn Rustum al Aljarafe (al-Saraf) sevillano, junto con una columna de infantería que se les unió más tarde. Dirigía a los m ovilizados el eunuco Nasr, fatà de la confianza del emir. El combate tuvo lugar en Tablada, donde hoy está situado el aeropuerto, el 1 1/XI/844 (25/Safar/230), resultando vencedores los musulmanes. Entre los vikingos hubo un millar de bajas y cuatrocientos de ellos fueron hechos prisioneros que se ejecutaron a la vista de los fugitivos, mientras éstos embarcaban a toda prisa camino del sur. Se incendiaron treinta barcos normandos, después de tomar su cargamento, y las cabezas de los muertos fueron colgadas de Los pinchos de las carnicerías y de las ramas de las palmeras de Sevilla.
Los supervivientes intentaron desembarcar otra vez cerca de Niebla (Huelva) y en el Algarbe, así como en Lisboa, sin conseguirlo, pero al año siguiente asolaron Burdeos, Saintonge y, alguna nave aislada, Arcila, en Marruecos.
Muhammad Ibn Rustum persuadió a rendirse a los supervivientes nórdicos que quedaron aislados en tierra, que, convertidos en granjeros instalados en la zona de Carmona y de Morón, acabarían convirtiéndose al islamismo y aplicando sus métodos a la cría del ganado. Esta colonia de muladíes normandos había de dar a Sevilla en el futuro sus reputados quesos, que son famosos hasta la actualidad. Así vemos que el queso puro sevillano tiene su origen en el "ost" danés y escandinavo.
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