|
JUAN SIN MIEDO
Nacido en Dijon, era hijo de Felipe el Atrevido, a quien sucedió en 1404. Participó en la batalla de Nicópolis contra el ejército turco, en 1396.
Lo del "Sin Miedo" fue un apelativo ganado por su destreza y valentía en el combate. No es probable que el sobrenombre tenga nada que ver con el famoso cuento de los hermanos Grimm.
Al morir Felipe el Atrevido (1404), su hijo Juan Sin Miedo continuó su política. Aunque el cuerpo de Ca rlos VI, rey de Francia parecía en buen estado, su mente vivía en otra órbita. La lucha de poder por la custodia del soberano enfermo se dio entre su hermano Luis de Orleans (parece que amante en ese momento de la casquivana reina Isabeau) y Juan sin Miedo. El desenlace fatal se dio cuando el duque borgoñón ordenó asesinar a Luis, jefe de los Armañac y representante de la familia Orleáns en noviembre de 1407. También acababan de morir los hijos mayores del rey Carlos VI de Francia, y su tercer hijo, Carlos, de trece años, fue nombrado Delfín por los armagnacs.
La reina Isabeau fue acusada de complicidad con los borgoñones y encarcelada en Tours. No obstante, logró escapar y fue acogida por el duque Juan de Borgoña. Isabeau de Baviera mudaba de amantes como de camisa en un desfile de modas y se hizo aliada de los asesinos de su amante, entrando en tratos bíblicos con Juan sin Miedo, que en verdad no tenía miedo a nada, ni siquiera a tan temible princesa. Así, Bernardo VII de Armagnac se había proclamado regente de Francia en nombre del Delfín, y Juan de Borgoña hizo lo propio en nombre de la reina. Aquello no tenía visos de acabar bien, desde luego.
Pero este crimen tuvo como consecuencia el fortalecimiento de la facción rival de los borgoñones. Carlos, hijo del asesinado, juró vengar la muerte de su progenitor, y el odio entre ambas facciones se crispó de tal manera que fue imposible reconciliarles para que detuvieran la invasión de Francia, dirigida por el monarca británico Enrique V, que se aprovechó sobremanera de la situación de guerra civil en Francia. Y es en este momento cuando se articula, o mejor, se fortalece el partido de los Armagnac, en torno al hijo de Luis de Orléans, el joven Carlos, casado con Bona, hija del conde Bernardo de Armagnac. En 1410 se creaba la liga de Gien, auténtica acta de constitución o de renovación del partido armagnac, que nacía casi con el único propósito esencial de terminar con la influencia borgoñona sobre la monarquía francesa.
Los armagnac se apoyaban en la nobleza y tenían su línea de resistencia en el valle del Loira, con Bourges como foco principal. Su posición era muy débil en principio, llegando a pedir ayuda a Inglaterra, que de momento prestó oídos sordos a la petición. Juan Sin Miedo, dominador de la Universidad y de la burguesía parisinas, es dueño de la gran urbe, y los armagnac, no tienen más r emedio que negociar con sus rivales la paz de Auxerre, 1412, por la que aceptan la hegemonía en París de Juan Sin Miedo. Pero los excesos revolucionarios de los gremios parisinos, y en especial del de los carniceros, dirigidos por Juan Caboche, restaron partidarios al duque de Borgoña, que los había alentado. Los armagnacs recibieron nuevos apoyos, el más importante el de la Universidad, que cambia de bando. Se presentan en París en 1413, liberan al rey Carlos VI, "huésped de honor" de los borgoñones y desatan matanzas sin cuento y el terror. Juan Sin Miedo hubo de alejarse de París y retirarse a sus dominios (1415), al tiempo que el victorioso Bernardo de Armagnac recibía la espada de condestable de manos del rey Carlos VI .
Pero la victoria de los armagnac duró poco tiempo. La guerra franco-inglesa se reanudó, con la ofensiva victoriosa de Enrique V. Los desastres franceses en el campo de batalla desprestigiaron al grupo gobernante. Se habló entonces de la tiranía de Bernardo de Armagnac, que tenía prisioneros al rey y al delfín.
Cuando el rey Enrique V de Inglaterra desembarcó en Francia, los armagnacs concertaron una tregua con los borgoñones, pero lo cierto fue que ninguno de éstos acudió a Azincourt.
La victoria inglesa de Azincourt en 1415 deja el camino abierto para que Juan Sin Miedo lograra el control de nuevo sobre París en 1418. Los borgoñones ostentaban la representación de los sectores populares de París, en especial los gremios. La alianza secreta entre Enrique V y el duque Juan de Borgoña ya era por fin de dominio público. Carlos VI cayó en manos borgoñonas, los armagnac fueron expulsados y su jefe Bernardo asesinado. El delfín logró escapar. La derrota de los armagnac parecía definitiva.
El duque de Borgoña se instaló en Troyes, en donde se encontraba la reina Isabeau. Un nuevo intento de reconciliación entre los dos partidos rivales condujo al acuerdo de Pouilly, firmado por el delfín, el futuro Carlos VII, y por Juan Sin Miedo, pero cuando ambos iban a entrevistarse en el puente de Montereau, cercano a París, Juan Sin Miedo fue asesinado por los servidores del delfín, lo que desató mayor zozobra en aquel escenario sangriento por los rigores de un conflicto agotador para la causa francesa, en un momento en que parecía que los ingleses iban a conseguir dominar definitivamente Francia (1419). Este suceso provocó el estrechamiento de la alianza anglo-borgoñona.
|