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RETOGENES CARAUNIO
Esto es lo que dice Apiano sobre Retógenes Caraunio, personaje histórico protagonista del sitio de Numancia por los romanos comandados por Escipión Emiliano:
"
No mucho despúes, al faltarles la totalidad de las cosas comestibles, sin trigo, sin ganados, sin hierba, comenzaron a lamer pieles cocidas, como hacen algunos en situaciones extremas de guerra. Cuando también les faltaron las pieles, comieron carne humana cocida, en primer lugar la de aquellos que habían muerto, troceada en las cocinas; después, menospreciaron a los que estaban enfermos y los más fuertes causaron violencia a los más débiles...
...Retógenes, un numantino apodado Caraunio , el más valiente de su pueblo, después de convencer a cinco amigos , cruzó sin ser descubierto, en una noche de nieve, el espacio que mediaba entre ambos ejércitos en compañía de otros tantos sirvientes y caballos . Llevando una escala plegable y apresurándose hasta el muro de circunvalación, saltaron sobre él, Retógenes y sus compañeros, y después de matar a los guardianes de cada lado, enviaron de regreso a sus criados y, haciendo subir a los caballos por medio de la escala , calbalgaron hacia las ciudades de los arevacos con ramas de olivo de suplicantes, solicitando su ayuda para los numantinos en virtud de los lazos de sangre que unían a ambos pueblos..."
Está claro lo que nos cuenta el historiador: que un arévaco asfixiado por un concienzudo asedio que incluía una circumvallatio romana, una muralla que rodeaba a la ciudad, es capaz de burlar la vigilancia de los legionarios con 10 hombres y cinco caballos. Cinco caballos que salen de una ciudad en la que la gente se está muriendo de hambre y que carecía incluso de forraje. ¿Cómo es posible que en las circunstancias que estaban viviendo en esos momentos los defensores numantinos, de extrema necesidad de alimentos, tuviesen aún caballos vivos y en disposición de realizar una salida como la que según el texto, realizaron? ¿Con qué alimentaban a los caballos? ¿Con forraje? Pero, ¿es que todavía poseían forraje? Y encima escalando los muros de la circunvallatio... El asunto tiene bemoles.
Seguramente los "amigos" eran sus devoti, hombres ligados a un caudillo por lazos de fidelidad, y que no podían sobrevivirle, lo cual explicaría además que se suiciden con él.
En muc has ciudades los despidieron al instante sin oírles por temor a los romanos; pero el caso es que llegaron a la ciudad de Lutia, donde fueron ayudados por sus jóvenes, por mor de sus lazos de amistad y lograron llevar a Numancia alguna que otra provisión, que no debió de aliviar mucho la situación de inanición. De nuevo, sigo la narración de Apiano:
"Pero en cierta poderosa ciudad llamada Lutia, distante de Numancia trescientos estadios, la juventud se puso de parte de los numantinos, e indujo a la ciudad a que los auxiliase; bien que los ancianos avisaron de esto a Escipión por bajo de cuerda. Informado a la hora octava de lo que pasaba, marchó con diligencia con la mayor parte de la infantería que pudo, rodea al amanecer a Lutia con sus tropas, y pide que se le entreguen los principales de la juventud; pero como le respondiesen que ya había marchado esta, les amenazó por un trompeta que saquearía la ciudad si no le entregaban los autores. Aterrorizados con esto los ciudadanos le entregaron cuatrocientos jóvenes, a quienes cortó las manos; y quitándoles la guarnición, al día siguiente al amanecer entró en su campamento"
Si Retógenes pudo hacer todo esto, no debía de ser un cualquiera en la jerarquía social numantina, sino que debió ser miembro destacado de la élite guerrera numantina con una serie de privilegios, como podría ser el mantenimiento de sus caballos.
Como caudillo, tenía a un grupo de seguidores junto a él, unidos por los lazos de la devotio ibérica, origen de la solidaridad:
la palabra "SOLIDO" es nada menos que la utilizada entre los iberos para denominar a los fieles devotos, los solidarios o soldurios, en su forma latina, soldurii
que debían protegerle y anteponer la vida de su señor a la propia. Como guerreros, sólo podían encontrar una manera honrosa de morir: la muerte a manos de otro guerrero. Así pues, encontramos que Retógenes vivió y murió de la manera en que había sido educado para hacerlo, y como sus creencias dictaban, arrastrando con él a la muerte a sus seguidores incondicionales.
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