|
LA CONFEDERACIÓN FILISTEA
En los tiempos en que las tribus israelitas invadían el país de Canaán por la zona montañosa, otros invasores, los filisteos, se establecían en la franja mediterránea y formaban una pentápolis de ciudades en el territorio de las villas de Gaza, Asdod, Gat, Ecrón y Ascalón: la Confederación filistea. Estamos hablando del período comprendido entre finales del siglo XIII y principio del XII.
Los filisteos formaban parte de las oleadas de pueblos probablemente procedentes del Egeo (los pueblos del Mar, los llamaron los egipcios), que desestabilizaron toda la zona del Medio Oriente: acabaron con el imperio hitita en Asia Menor, y con sus envites, pusieron fin al poderío del Imperio Nuevo egipcio, que perderá su influjo y hegemonía en la tierra de Canaán.
Los filisteos aparecen en fuentes egipcias donde son presentados como los enemigos de Egipto venidos del norte, mezclados con otras poblaciones hostiles conocidas colectivamente por los antiguos egipcios bajo el nombre de Pueblos del Mar. De hecho,
invadieron Egipto en 1180 a.C, rechazados por el faraón Ramsés III. Esta desestabilización señala el final de la Edad del Bronce y el inicio del Hierro, al menos en el Creciente Fértil, que en occidente las fechas son otras muy distintas.
Ya hemos comentado su procedencia egea. profundicemos un poco más en este dato.
Posiblemente eran originarios de la isla de Creta, pero procedían de Asia Menor y se les identifica con los Pelasgos = Pelestins,
adjetivo aplicado a ellos: peleshet, del verbo "pelesh", "secesionistas", "intrusos" o "invasores". De ellos deriva el nombre de Palestina, creado por autores griegos. De origen indoeuropeo, hablaban un dialecto protogriego.
Eran una etnia de mayor envergadura física que los semitas y de costumbres distintas. Como no tenían por saludable costumbre circuncidarse, en la zona los conocían con el dudoso mote de "los incircuncisos", y en las guerras que mantuvieron contra ellos los israelitas, era de gran jolgorio para éstos llevarse como trofeo los prepucios de los filisteos caídos en combate o prisioneros, como se señala en bastantes pasajes de la Biblia. Se extendieron por toda la región comprendida entre el Jordán, el mar Muerto y el Mar Mediterráneo, según estudios de Macalister y Kitchen.
El primer asentamiento filisteo en Canaán parece haber sido Gaza, cuyo nombre original fue "Minoah", clara referencia al desaparecido reino minoico de Creta.
Su triunfal irrupción en la zona les vino de la mano de sus armas de hierro, desconocidas por los pueblos cannanitas, cuyo secreto de extracción y forja guardaron celosamente. Una de sus costumbres guerreras, el combate singular es una de las contribuciones culturales filisteas vislumbrada en el combate entre Goliat y David (1 Sm 17,8-9).
Astutos como eran, en un principio no disputaron a los aguerridos israelitas su terruño montañoso, pero sí tierras más fértiles y amables, la Shefela o tierra intermedia. La tribu que sufrió más en estos enfrentamientos fue la de Dan que habitaba en el valle de Sorec, próximo a la frontera filistea. El libro de los Jueces nos habla de esta confrontación, en el que el episodio de Sansón es un capítulo más de estas luchas. Finalmente los danitas se tuvieron que batir en retirada para buscar otro asentamiento más al norte, al pie del monte Hermón.
A mitad del siglo XI los filisteos son la fuerza hegemónica en el país de Canaán, y sus planes sistemáticos de conquista amenazaban seriamente a la supervivencia de las tribus hebreas,
a las que faltaba cohesión interna, carecen de ejército profesional permanente y de sentido de la solidaridad, pues cada tribu defiende sólo y exclusivamente su territorio. En esa situación eran incapaces de resistir a los filisteos, más cohesionados y organizados.
Las excavaciones arqueológicas revelan la profundidad de la ocupación filistea. Incluso en ciudades tan alejadas de la costa como Beisán es posible encontrar huellas de ocupación de estos pueblos del Mar, que amenazan con desestabilizar por completo a los divididos israelitas.
En esta fase de la expansión filistea, Judá parece haber estado pacíficamente sometida a la hegemoní a filistea, y no haberse unido a sus correligionarios del Norte en su resistencia contra el invasor costero. Solamente una institución fuerte y centralizada que proporcionase cohesión a las tribus de Israel podría resistir con éxito a la invasión filistea: la Monarquía, aunque esa es ya otra historia.
La confederación filistea, o más bien, sus ciudades dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a.C. Seguidamente, fueron sometidos a los diferentes imperios regionales de la zona y parecen haber sido asimilados progresivamente. Las últimas menciones a los filisteos datan del siglo II a. C., en la Biblia.
No obstante lo aquí dicho sobre los filisteos,
Sherratt, Drews y otros investigadores han cuestionado la teoría de que la filistea sea una cultura foránea, afirmando que es una evolución in situ de elementos étnicos de la cultura cananea,
|